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Equipo esencial para bebé y mamá: las primeras seis semanas

Equipo esencial para bebé y mamá: las primeras seis semanas

¿Qué necesitarás durante las primeras semanas después de llevar a tu bebé a casa? Les preguntamos a los expertos y a los padres, y encontramos que la gente tiene ideas muy variadas de lo que consideran esencial.

Tu bebé necesitará algunos artículos indispensables: un lugar donde dormir, un asiento seguro en el auto, pañales y algunos artículos para alimentarse, transportarse y permanecer seguro.

También les pedimos a las mamás que nos dijeran qué otros artículos les ayudaron para que las primeras seis semanas con sus bebés fueran más cómodas y divertidas.

Y no olvides que tus familiares y amigos pueden ayudarte a obtener todo lo que necesitas, si creas un registro de regalos. Para seleccionar un guardarropa básico para tu bebé, no dejes de leer nuestro artículo sobre la ropa que tu bebé necesitará las primeras seis semanas.

Alimentación

Almohadas para amamantar. Estas prácticas almohadas te ayudan a sostener cómodamente a tu bebé mientras lo alimentas.

Baberos (4): Los baberos evitan que la saliva y la leche que regurgite el bebé ensucien su ropita.

Toallitas o paños de tela (6 a 12). Son muy útiles para limpiar la leche que regurgita el bebé o cualquier otro líquido que se derrame.

Crema para los pezones. Amamantar a tu pequeño puede resecar la delicada piel de tus pezones. Para esto hay cremas especiales que mitigan la resequedad, curan la piel agrietada y alivian el dolor de tus pezones.

Extractor de leche. Si le das el pecho a tu bebé de manera exclusiva, extraerte la leche te permitirá que otra persona (quizás tu pareja o mamá) alimente a tu bebé. Mira nuestra guía con los mejores extractores de leche.

Fórmula. Si no puedes darle el pecho a tu nene o no planeas hacerlo, puedes escoger entre numerosas opciones de leche de fórmula para bebé. Consulta nuestra guía sobre cómo encontrar la leche de fórmula más adecuada para tu bebé. Es importante también que lo hables con tu doctor.

Biberones y tetinas (o mamilas) para biberón. Incluso si decides amamantar exclusivamente a tu bebé, asegúrate de tener algunos biberones y tetinas para recién nacido en casa, si planeas usar un extractor de leche. Si lo alimentarás solamente con fórmula, usarás aproximadamente diez biberones de 4 onzas (118 ml) al día. 

Cambio de pañales

Mesa para cambiar pañales. Un tocador o una cómoda no muy alta con un colchoncito delgado encima funcionarán perfectamente para cambiarle el pañal a tu bebé. Pero una mesa para cambiar pañales independiente viene con cosas muy útiles, como una barandilla protectora y mucho espacio para guardar cosas.

Pañales. Pasarás una gran parte de tu tiempo, durante las primeras semanas de nacido de tu bebé, cambiando pañales. Aproximadamente un 80 por ciento de los padres de familia opta por usar pañales desechables. Otros eligen un servicio de entrega de pañales de tela profesional o usan pañales biodegradables.

Decide qué clase de pañales quieres usar y súrtete de ellos de antemano. Ten presente que necesitarás de diez a 12 pañales al día durante las primeras semanas.

Toallitas húmedas desechables para bebé. Es bueno tenerlas a la mano para limpiar a tu bebé cuando le cambias el pañal.

Crema contra rozaduras o vaselina. Protege la delicada piel de tu pequeño contra las rozaduras de pañal con un ungüento o una crema especial.

Un bote especial para tirar los pañales sucios. Este es un recipiente práctico y eficaz que atrapa los malos olores, donde puedes tirar los pañales sucios hasta que estés lista para sacar la basura.

Pañalera. Ya sea que vayas a casa de tu vecina o al supermercado, necesitarás llevar contigo todo lo necesario para cambiar pañales fuera de casa. Escoge una bolsa pañalera que te guste mucho, porque será parte de tu atuendo durante muchos meses

Pero recuerda que tiene que ser práctica, e incluir un colchoncito portátil para cambiar pañales, una bolsa impermeable para los pañales mojados y lugares para guardar las llaves, la cartera y otros objetos.

Para dormir

Cuna. Al principio no necesitas una cuna porque tu recién nacido puede dormir en un moisés. Pero, a menos que planees que tu bebé comparta tu cama, más adelante necesitarás una cuna.

Colchón. Compra un colchón para la cuna firme de resortes o de espuma.

Ropa de cama. Compra al menos dos juegos de sábanas para cuna, para que no te encuentres de pronto con que no tienes sábanas limpias para el bebé. Pero debes dejar las mantas (cobijas) y edredones fuera de la cuna, ya que la ropa de cama suave presenta el riesgo del síndrome de muerte súbita del bebé o SIDS.

Tampoco uses un protector de los que van alrededor de la cuna (crib bumpers). Los expertos no los recomiendan porque también representan un riesgo de muerte súbita del bebé.

Hora del baño

Bañera de plástico. Una bañera diseñada especialmente para bebés, que son muy activos, mantendrá seguro al tuyo y le dará un descanso a tu espalda. Consulta nuestra guía para comprar bañeras para ver opciones.

Toallas de algodón con capucha. Las mamás experimentadas dicen que envolver a tu bebé en una de estas suaves toallas de algodón con capucha es una forma excelente de mantenerlo seco y calientito después de bañarlo.

Jabón o champú suave para bebé. Procura que sea suave y recuerda que solo tienes que usar un poco.

Salud

Productos de primeros auxilios. Averigua qué necesitas en tu botiquín de primeros auxilios para el bebé.

Perilla de succión. Úsala con gotas de solución salina para limpiar la nariz de tu bebé.

Tijeras o cortaúñas para bebé. Estos serán muy útiles para cortar las uñas de tu bebé de manera segura.

Un cepillo de bebé con cerdas suaves. Este tipo de cepillo es especialmente útil para tratar la costra láctea (caspa y grasa en la cabeza) del bebé.

Transporte

Mochila portabebé frontal o cangurera (sling). A los recién nacidos les encanta que los carguen, porque el calor de tu cuerpo y los latidos de tu corazón lo calmarán como ninguna otra cosa. Una mochila portabebé o una cangurera (parecida al tradicional rebozo) también te deja las manos libres para hacer otras cosas.

Carriola (silla o cochecito de paseo). Para un recién nacido, necesitas una carriola que se recline hasta quedar casi totalmente horizontal, ya que los bebés no deben sentarse hasta que tengan 3 meses de edad o hasta que hayan desarrollado lo suficiente los músculos de su cuello.

Si vas a comprar una carriola nueva, consulta nuestra guía para comprar carriolas para obtener más ayuda.

Asiento de bebé para el auto. Las leyes de los Estados Unidos exigen que tu hijo esté en un asiento de seguridad para bebé al viajar en cualquier auto, incluso al ir a casa del hospital. Para un recién nacido, tienes dos opciones: un asiento de bebé para auto orientado hacia atrás, diseñado para usarse hasta que tu bebé pese 20 libras (9 kilos), o un asiento convertible, que puede estar orientado hacia atrás o hacia adelante, diseñado para bebés y niños (aunque no al mismo tiempo).

Ten presente que las más recientes recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés), de marzo de 2011, indican que los asientos de autos para bebés y niños deben permanecer orientados hacia atrás, en la parte posterior del auto, hasta que los pequeños cumplan 2 años de edad. O bien, hasta que alcancen la altura y el peso máximos establecidos por el fabricante del asiento.

Accesorios para tranquilizar y entretener al bebé

Mantitas delgadas para cargar y abrigar al bebé (2). Usa este versátil artículo para envolver a tu bebé bien apretadito y tranquilizarlo.

Chupones (chupetes). Un bebé que parece querer tomar leche de pecho o beber otro biberón inmediatamente después de comer, quizás necesita otra cosa para chupar, y un chupón podría ser lo indicado. Los chupones también pueden tranquilizar a un bebé que se siente molesto cuando estés ocupada o necesites descansar un rato.

Columpio para bebé. A algunos padres les parece que un columpio para bebé que funciona con pilas es una bendición del cielo. El reconfortante movimiento hacia adelante y hacia atrás del columpio puede calmar al bebé cuando esté llorando y darte algo de tiempo para hacer otra cosa.

Sillita vibradora. Coloca a tu bebé en una sillita vibradora, reclinada a un ángulo de 45 grados, desde donde podrá ver el mundo. Está diseñada para vibrar y calmar a tu bebé.

Máquina de sonido relajante. El sonido de olas rompiendo o de la lluvia puede calmar a un bebé cuando está llorando y arrullarlo hasta que se quede dormido. Estas maravillas electrónicas también ayudan a los adultos que están desesperados por conciliar el sueño.

Móvil. Cuelga uno sobre la cunita de tu bebé o su mesa de cambiar pañales y le proporcionarás largas horas de entretenimiento. Un recién nacido puede ver el marcado contraste entre las imágenes negras y las blancas, y el verlas moverse arriba de él le fascinará y lo calmará.

Algunos móviles vienen con paneles intercambiables en colores primarios para bebés mayores.

Lucecita nocturna. Una de estas lucecitas baratas te permitirá darle de comer al bebé y cambiarlo en la noche sin tener que encender la luz y despertarlo por completo (ni desvelarte tú misma).

Solo para mamá

Brasieres para la lactancia (2-4). Para tu comodidad, compra brasieres de puro algodón sin varillas. Algunos se desabrochan en la espalda y otros se abren al frente, entre las copas. Tal vez quieras probar un par de estilos diferentes para ver cuál te gusta más.

Almohadillas protectoras para el brasier (desechables o lavables). Colocar estas almohadillas en las copas de tu brasier puede mantener tus blusas secas en los intervalos en que no le estás dando el pecho a tu bebé.

Como los pañales, estas almohadillas vienen en estilos desechables y de tela. Si eliges las desechables, busca unas que tengan una tira autoadhesiva. Las almohadillas de tela por lo general están hechas de franela y hay que lavarlas frecuentemente.

Compresas (toallas higiénicas) y toallitas diarias protectoras. Necesitarás un par de cajas de compresas o toallas higiénicas muy absorbentes de tamaño grande. Cuando disminuyan los loquios (sangrado postnatal) a las dos o tres semanas del parto, también necesitarás un par de cajas de toallitas protectoras.

Toallitas húmedas y crema para hemorroides. Incluso si no tuviste hemorroides durante el embarazo, podrías descubrir que las tienes como consecuencia de haber pujado durante el parto.

Bolsitas de hielo, almohadillas frías de gel o compresas heladas. Si se te desgarró la zona genital durante el parto, las bolsitas de hielo, almohadillas frías de gel o compresas heladas te ayudarán a recuperarte reduciendo la inflamación y adormeciendo el dolor.

* Nota extraida de Babycenter en Español
Cólico del bebé: qué es, cuánto dura y qué hacer

Cólico del bebé: qué es, cuánto dura y qué hacer

  • Un bebé que tiene cólico llora durante muchas horas consecutivas, aunque esté sano, bien alimentado y seco.
  • El cólico suele empezar alrededor de las 2 semanas de vida del bebé y puede durar hasta que cumpla 4 meses.
  • Habla con el pediatra sobre el llanto del bebé. Habrá que descartar cualquier problema médico.
  • Para calmar el cólico de tu bebé, prueba el ruido blanco, mecerlo o balancearlo, envolverlo en una cobija, darle masajes y alimentarlo en una postura más vertical.
  • Tu bienestar también es importante. Busca la ayuda de tus amistades y familiares.

¿Qué es el cólico?

La palabra cólico es el término que se usa para describir el llanto incontrolable de un bebé, que por lo demás goza de buena salud. Si tu bebé tiene menos de 5 meses y llora durante más de tres horas consecutivas, tres o más días por semana, por tres semanas seguidas o más, se considera que tiene cólico.

El cólico no es una enfermedad y no le hará daño a tu bebé a largo plazo, pero resulta difícil de sobrellevar, tanto para los bebés como para los papás.

Aproximadamente uno de cada cinco bebés desarrolla cólico, y el problema suele manifestarse entre las segunda y tercera semana de vida (o, si se trata de un bebé prematuro, de 2 a 3 semanas después de la fecha probable del parto).

¿Cuáles son los síntomas del cólico?

Es normal que los bebés lloren cuando tienen el pañal mojado, están hambrientos, asustados o cansados, pero tu bebé podría tener cólico si presenta las siguientes señales:

  • Llora excesivamente, casi siempre a la misma hora todos los días (suele ser hacia el final de la tarde o por la noche).
  • Su llanto tiene un tono más agudo y más fuerte de lo normal. Podría sonar como un llanto de dolor.
  • Su llanto es inconsolable, por más que intentes calmar a tu bebé.
  • Los episodios de llanto empiezan y acaban de manera repentina.
  • El bebé muestra señales de que tiene problemas estomacales. Quizás esté inconsolabre debido a los gases y otros problemas gastrointestinales. Como si no bastara, muchos bebés que padecen cólicos también tienden a tragar aire cuando lloran, lo cual aumenta el problema de los gases.

Quizás notes que aprieta sus deditos, arquea la espalda, y se sonroja, al mismo tiempo que estira o levanta las piernas y suelta gases mientras llora. Su carita podría ponerse colorada y su estómago hinchado. Algunas veces se sentirá mejor después de liberar los gases o evacuar. 

¿Cuánto durará el cólico de mi bebé?

Por suerte, después de la tempestad viene la calma. El cólico suele intensificarse alrededor de las 6 semanas de vida del bebé, y mejora notablemente entre los 3 y 4 meses. Para cuando cumplan los 4 meses, entre el 80 y el 90% de los bebés ya habrán superado el cólico. El porcentaje restante podría tardar un mes más en superarlo.

Eso implica que quizás tengas por delante bastantes meses de "tempestad". Mientras tanto, trata de consolar a tu bebé lo mejor que puedas y pide ayuda si la necesitas. Cuidar de un bebé que padece cólico es muy estresante, y necesitas descansar de vez en cuando para mantenerte en tu sano juicio.

Pídele a tu pareja, a un familiar o a una amiga que te cuide al niño mientras vas a dar un paseo, o desahógate con un buen llanto si es que eso te ayuda a disminuir la tensión.

¿Cuáles son las causas del cólico?

El cólico es uno de los grandes misterios de la vida de un bebé. Puede ocurrir independientemente de si son o no primogénitos, de si son niños o niñas y de si reciben leche materna o de fórmula.

Nadie sabe por qué algunos bebés son más propensos que otros, pero las teorías abundan, y es muy posible que esta propensión se deba a más de una causa. Entre ellas se incluyen las siguientes posibilidades:

  • Madre fumadora. Sabemos que los bebés cuyas madres fumaron durante el embarazo o después del parto, tienen mayores posibilidades de padecer cólico (aunque este riesgo se reduce si el bebé es alimentado con leche materna).
  • Sensibilidad. Algunos especialistas creen que los episodios largos de llanto debido al cólico constituyen una liberación física para los bebés que son muy sensibles. Cuando llega la noche, explican, estos bebés están agotados de tanto mirar, escuchar o experimentar sensaciones nuevas y comienzan a llorar para desahogarse.
  • Problemas estomacales. Otros expertos creen que hay factores gastrointestinales (gases, alimentación excesiva o insuficiente, o un sistema digestivo inmaturo) que podrían influir en los síntomas de los cólicos. Tu bebé estará más cómodo si te aseguras de que no trague tanto aire al darle pecho o biberón. Eso significa que deberás alimentarlo en una posición más erguida; sacarle el aire adecuadamente, y asegurarte de que se prenda bien al pecho o agarre bien el biberón. De 2 a 3% de los bebés tienen dolores abdominales debido a una intolerancia o alergia a la proteína de la leche de vaca. Si crees que tu bebé podría tener alguna sensibilidad a algún ingrediente de la leche de fórmula o tu leche materna, habla con el pediatra (si estás amamantando, quizás convenga eliminar los productos lácteos de tu dieta por varias semanas; si le das fórmula a tu bebé, talvez el médico te recomiende pasarlo a una fórmula extensamente hidrolizada).
  • Reflujo gastrointestinal. Esta condición, también conocida como acidez, podría derivar en síntomas de cólico. Si tu bebé vomita o escupe con frecuencia y parece incómodo, o no crece como se espera, llévalo al doctor y háblale de lo que te preocupa.
  • Bacteria intestinal. Otra teoría es que algunas veces el cólico es causado por un desequilibrio de las bacterias saludables en el intestino. Los estudios han demostrado que los bebés que padecen cólico tienen una microflora intestinal diferente a la de los bebés que no sufren de cólico.
  • Niveles más elevados de serotonina. Los estudiosos han encontrado que algunos bebés con cólico producen más serotonina, una sustancia química que ayuda en la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, y que también hace que se contraigan los músculos intestinales. Hacen falta más investigaciones para conocer mejor la conexión entre la serotonina y el cólico.
  • Principio de migraña (jaqueca). Algunos estudios sugieren que el cólico es un presagio de que el niño tendrá jaquecas más adelante. Lo que los científicos no saben al cierto es si el cólico es un síntoma temprano de las migrañas infantiles, o si los bebés que sufren de cólico y los niños que desarrollarán migrañas comparten alguna característica genética.
  • Estrés familiar. Los estudiosos han encontrado un vínculo entre las madres que sufren de trastornos de ansiedad y los bebés que lloran excesivamente. También es posible que exista una relación entre el cólico del bebé y la tensión emocional o la depresión en el embarazo, e incluso entre la depresión del papá y el cólico. Si estás luchando contra la ansiedad o la depresión, el apoyo que busques ahora te ayudará a ti y a tu bebé.

¿Debo llevar a mi bebé al doctor si creo que padece cólico?

Sí, es una buena idea hablar con el doctor sobre el llanto excesivo de tu bebé. El pediatra puede descartar otras posibles causas, como problemas intestinales o una infección urinaria. También querrá verificar que tu bebé esté comiendo y creciendo adecuadamente. El doctor podrá ayudarte a decidir la mejor forma de afrontar el cólico.

Y si tu bebé tiene otros síntomas como fiebre, vómitos, diarrea o sangre en las heces, llama al doctor inmediatamente. Esto síntomas no se deben al cólico.

Qué puedes hacer para calmar el cólico de tu bebé

Si el doctor cree que tu bebé tiene cólico, te sugerirá diferentes formas de calmarlo. Prueba también las estrategias que te sugerimos a continuación:

Dale un suave masaje. Tu bebé podría disfrutar un suave masaje, pero presta atención a cómo reacciona. Es posible que el masaje lo estimule demasiado y no le agrade. (Por cierto, aún no se ha comprobado que los tratamientos quiroprácticos ayuden a aliviar el cólico).

Haz ruido. A tu bebé le gustan los sonidos que le recuerdan el rítmico latido de tu corazón y los ruidos que oía en tu vientre. Quizás lo reconforte sentarse en su sillita cerca de la secadora de ropa en funcionamiento, o que lo cargues en un portabebés frontal mientras pasas la aspiradora. También podría calmarle el ruido del extractor de aire de la cocina.

Otra opción son los CD que incluyen sonidos parecidos a los que tu bebé escuchaba en tu vientre o aquellos de la naturaleza, como cascadas (claro que también puedes bajarlos directamente de tu computadora o teléfono celular).

Silencio. Aunque a algunos bebés les reconforta el movimiento, el ruido y la actividad, otros necesitan menos estímulos y responden mejor al silencio, la quietud y la oscuridad.

Muévelo. A los bebés les tranquiliza moverse suavemente, así que prueba mecerlo en tus brazos. También puedes colocarlo en una silla mecedora o vibradora o un columpio de bebé. Solo recuerda que, si se queda dormido, es más seguro para tu bebé que lo pongas en su cuna.

También le puede gustar pasear por la casa metido en una mochila frontal o una cangurera. Un rebozo también puede ser de utilidad. Posiblemente prefiera estar bastante alto, cerca de tu pecho y del latido de tu corazón. Prueba también balancear tu cuerpo o dar suaves rebotes en esta posición, mientras mantienes a tu bebé bien agarrado.

Prueba a cambiar de ambiente. Si estás adentro, sal a dar un paseo, ya sea con tu bebé en la carriola (cochecito), la cangurera o una mochila frontal. Ver, oler y oír cosas nuevas, y el aire fresco y los movimientos rítmicos al caminar, pueden ayudar a calmarlo y quizás se quede dormido. Por otro lado, si has estado toda la mañana fuera con tu bebé, quizás necesite un rato tranquilo en casa.

Cámbialo de posición. Tu bebé podría sentirse más cómodo si lo cargas en brazos, o puede ser que prefiera una postura en la que esté más erguido. También es posible que le encante cuando lo acuestas boca abajo sobre tu regazo. Cuando esté molesto, prueba con diferentes posiciones para hallar la que más le gusta.

Envuélvelo. Piensa en lo apretadito que estaba en el útero antes de nacer, y te harás a la idea de lo grande que el mundo puede parecerle ahora. Envolver a tu bebé en una cobija (manta) ligera o una sábana, puede hacerle sentir más seguro. Si no se concentra cuando come, también puedes tratar de envolverlo. O bien, justo antes de que empiece su periodo habitual de cólico y llantos, o antes de ponerlo a dormir. No solamente puede ayudarlo a dormirse, sino también a permanecer dormido.

Algunos investigadores han descubierto que los bebés que están envueltos duermen más profundamente que los que no lo están. Esto es porque, como los bebés se estremecen y menean durante el sueño, sus propios movimientos pueden despertarlos. Al estar envuelto, tu bebé se moverá menos y será menos probable que se despierte.

Si acuestas a tu bebé envuelto en una cobija, tendrás que estar pendiente de que no se dé la vuelta y termine con su carita contra el colchón. Para evitar que esto ocurra, deja de envolverlo cuando tenga 2 meses (o cuando empiece a voltearse). Mira este video para aprender a envolver a tu bebé.

Dale un bañito templado. Un baño calmante durante un episodio de cólico puede distraerlo y relajarlo. A algunos bebés les encanta que los sostengan bajo la ducha, con un chorro suave cayendo sobre su espalda. A tu bebé le puede tranquilizar el golpear rítmico del agua, además del sonido.

Ofrécele un chupón. Cualquier cosa que calme a tu bebé vale la pena. Para algunos bebés, succionar es el relajante ideal. Ofrécele un chupón (o chupete), incluso si bajo otras circunstancias no lo harías. O anima a tu bebé a chuparse el dedo llevándoselo suavemente a la boca.

Alíviale los gases. Algunos bebés que padecen cólicos también sufren de gases porque tienden a tragar aire cuando lloran. Alimenta a tu bebé en una postura más erguida y sácale el aire con frecuencia para aliviarle el dolor que provocan los gases.

Usa un termo con agua tibia. A algunos bebés les gusta la sensación de un recipiente de agua tibia sobre el estómago. Llena con agua tibia uno de esos termos o botellas especiales para el agua caliente, y envuélvela en una toalla (asegúrate de que el agua no esté demasiado caliente; aunque a ti te parezca solo tibia, podría ser demasiado caliente para tu bebé). Pon el recipiente sobre tu estómago y echa a tu bebé encima tuyo.

Prueba los probióticos. Los bebés que padecen cólico podrían tener una microflora intestinal diferente a la de los bebés que no sufren de cólico. Algunos estudios han demostrado que los probióticos (especialmente el L reuteri) han ayudado a reducir los síntomas del cólico en los bebés que reciben leche materna. (Hace falta más estudios para determinar si lo mismo ocurre con los bebés que reciben fórmula).

Pregúntale al médico de tu bebé si vale la pena probar los probióticos y pídele recomendaciones.

¿Hay alguna medicina o suplemento que alivie el cólico?

Aparte de los probióticos, puedes probar las gotas antigás que se venden en las farmacias (como Mylicon, o gotas de simeticona). Aunque no se ha comprobado su eficacia, muchos papás las usan para combatir los dolores de los gases y se consideran seguras para los bebés.

Por otro lado, hay cosas que no debes darle a tu bebé con el propósito de calmarlo, como las siguientes:

    • Cereal infantil o cualquier tipo de alimentos sólidos. Si tu bebé aún no está listo para comerlos, no podrá digerirlos apropiadamente y podría sentirse peor.
    • Medicamentos de libre venta como los antiespasmódicos y antihistamínicos. Podrían no ser seguros para tu bebé.
    • Infusiones y suplementos de hierbas. Algunos estudios han demostrado que ciertas soluciones a base de hierbas, incluyendo una conocida como gripe water (hecha a base de hinojo y eneldo), pueden aliviar los cólicos. El problema es que dependiendo de su concentración, dosificación y calidad de las hierbas, podrían no ser seguras. Es por eso que muchos expertos aconsejan evitar las hierbas medicinales, mientras que otros recomiendan que solo lo hagas bajo la orientación del médico del bebé.

En Latinoamérica, es común el uso de infusiones suaves de hierbas, como el hinojo, el anís, la menta y la manzanilla. Pero habla siempre antes con el pediatra si vas a darle cualquier cosa a tu bebé que no sea leche materna o leche de fórmula.

Cómo sobrellevar el cólico de tu bebé y mantenerte en tu sano juicio

Un bebé inconsolable es un reto duro para cualquier padre. Si te dan ganas de llorar a ti también, adelante, hazlo. Y recuerda:

No es culpa tuya

Cuando tu bebé se resista a tus intentos por consolarlo o parezca enojado contigo, recuerda que es demasiado pequeño para culparte. Y aunque puedes hacer muchas cosas para tratar de calmarlo, el hecho de que tenga cólico no tiene nada que ver con tus habilidades como madre o padre.

No lo puedes hacer sola

Comparte el cuidado del bebé con tu pareja. Pídele a un familiar o a un amigo que te sustituya de vez en cuando, para que puedas salir a caminar o refrescarte con una ducha.

Si notas que te estás enojando o estás resentida con tu bebé, respira hondo y mételo en su cuna. Ve a otra habitación y procura tranquilizarte. O llama a un familiar o amigo para que venga a cuidarlo un rato mientras tú te calmas. (Jamás sacudas a tu bebé, no importa lo desesperada que estés).

Si no puedes llamar a alguien para que venga a ayudarte, contacta una línea de ayuda para familias en crisis (pide información en el consultorio médico de tu bebé). La gente que contesta estas llamadas tiene mucha experiencia y sabrá cómo ayudarte.

Cuídate a ti misma para que puedas cuidar a tu bebé

Para que puedas afrontar el desafío de cuidar a un bebé con cólico, es importante que descanses lo suficiente, te alimentes bien y hagas ejercicio.

Estás ayudando a tu bebé, aunque siga llorando

Quizás no puedas conseguir que tu bebé deje de llorar. De hecho, puede ser que lo que necesite justamente sea llorar, y lo mejor que puedes hacer es respetarlo y aceptarlo. Continúa cargándolo, meciéndolo y mostrándole tu amor, y deja que llore con la tranquilidad y la seguridad de saber que es muy querido. 

* Nota extraída de Babycenter en Español

Los secretos de la maternidad Hygge

Los secretos de la maternidad Hygge

¿Has oído hablar del secreto de la felicidad danesa? La resumen en una palabra Hygge (se pronuncia juga) y tiene mucho que ver con la conciencia del momento. Se trata de disfrutar de los planes sencillos y relajados. Puede que, si tu vida se resume en un mix de crianza, trabajo y hogar, te resulte complicado pensar en esa forma relajada de ver la vida. Pero, créenos, una maternidad hygge es posible. ¿Quieres saber cómo?

Una maternidad más relajada, una maternidad hygge

Se suele decir que no puedes cambiar lo que te ocurre, pero sí la forma en la que reaccionas a lo que te ocurre. Y ese podría ser el primer paso hacia una maternidad hygge: la conciencia del aquí y del ahora, de que lo que está ocurriendo no volverá a llegar. ¿Cómo conseguir parar el tiempo en medio de la vorágine? Atenta a nuestros consejos.

 

 

Los consejos para disfrutar de tu maternidad al estilo hygge

  1. Ya lo decían en El club de los poetas muertos: Carpe Diem. El aquí y ahora es fundamental para disfrutar de la maternidad. Sabemos que habrá momentos duros, en los que puede que no termines de ver la luz, pero el tiempo es tan fugaz y tu bebé crecerá tan rápido que hay que atesorarlos todos.
  2. ¿Cuántas veces has leído eso de “desconectar para reconectar”? Disfrutar de Instagram (por cierto, ¿has visto ya lo bonita que tenemos la cuenta de Suavinex?) está muy bien. Pero no olvides que el vínculo con tu bebé, desde el piel con piel, es muy importante. Disfruta de sus primeras sonrisas, memoriza su olor y el tacto de su piel. Pronto estará correteando a tu alrededor y, aunque disfrutes del niño, echarás de menos al bebé.
  3. ¿Sabes que el orden ayuda a estar más en calma? Haced de vuestra casa un hogar, cuidando los detalles y consiguiendo que todos os sintáis cómodos en ella.
  4. La música es fantástica para estimular a los bebés y ayudará a crear es atmósfera de hogar que os alejará del mundanal ruido. Te dejamos una playlist con la que conseguirlo será muy fácil.

  5. Dale valor a la palabra familia, porque si el hogar es importante no hay hogar más grande que los tuyos. Idea pequeñas tradiciones que tu hijo pueda rememorar cuando crezca. Estarás construyendo felicidad a largo plazo.

El manifiesto hygge

Como sabemos la importancia de la felicidad para la crianza, en Suavinex nos hemos propuesto darte argumentos para que la consigas. ¿Quieres que tu maternidad sea un canto al concepto hygge? ¡Descarga nuestro manifiesto! Imprímelo, ponle un marco bonito y haz que todos recuerden que en tu casa apostáis por la felicidad.

¿Te animas a vivir la maternidad hygge? Comparte tus vivencias en Instagram con el hashtag #hyggematernity y etiquétanos (@suavinex_spain). Mostremos al mundo que el cambio es posible.

 

Importancia de las sillas de auto para Bebé

Importancia de las sillas de auto para Bebé

Un niño, una silla infantil de auto. La seguridad es lo primero

La importancia de utilizar siempre una silla infantil que se adecúe a la talla y peso del niño en el coche es incuestionable. En demasiadas ocasiones nos relajamos y en los trayectos más cortos pensamos que no va a pasar nada. “Total son solo unos metros”, decimos. Y los niños se sientan en el vehículo sin silla de seguridad, solo con el cinturón de seguridad. A 50 km/h (la velocidad máxima permitida en ciudad) existe un alto riesgo de mortalidad si se produce un impacto y el niño no está sentado en una silla de coche para niños. Si solo va con el cinturón de seguridad de los adultos, el niño no está protegido. Los niños que viajan solo con el cinturón de seguridad como única protección corren el riesgo de sufrir lesiones graves o fatales.

Tampoco debemos llevar a los más pequeños en nuestro regazo. Da igual que llore o patalee porque no quiere ir sentado en la silla infantil. La seguridad del niño es lo primero y eso es lo único importante. Las estadísticas han demostrado que utilizar un sistema de retención infantil durante el trayecto reduce hasta un 75 por ciento las lesiones en caso de siniestro, evitando su impacto contra otros ocupantes y elementos del vehículo, sobre todo cuando van en sentido inverso a la marcha.

Hay que proteger a los pequeños en el vehículo con una silla de auto para niños que se adapte a su talla y peso, hasta que ya midan 1,35 metros de estatura o hasta los 12 años aproximadamente. Con esta talla, la Ley ya les permite viajar sin que vayan sentados en una silla infantil o buster, aunque es recomendable prolongar su uso hasta el 1,50 metros de altura

Debido a que los niños van creciendo en edad y tamaño, hay un momento en que la silla del auto se le quedará pequeña para seguir viajando seguros y cómodos. Los niños necesitan un sistema de retención que se ajuste a cada edad, talla y peso para que les proteja, debiendo utilizar cada grupo según las características de las sillas infantiles y del vehículo: sentido de la marcha, sentido inverso, con arnés, con cinturón de seguridad… Por ello, las sillas de coche para niños se dividen en diferentes grupos, según las normas internacionales de homologación, que les permiten adaptarse a estos parámetros con fidelidad. Los asientos más seguros para colocar la silla infantil de seguridad son los traseros, en concreto la plaza central —siempre que disponga de cinturón de seguridad de tres puntos, seguido del lateral derecho y luego del izquierdo.

Si quieres conocer con más detalle qué tipo de silla infantil debe llevar el niño en el coche, en futuras notas te contaremos tips para elegir la mejor para tu familia.

Información extraída de Babycenter.com
Todo lo que debes saber para elegir el chupete del bebé

Todo lo que debes saber para elegir el chupete del bebé

Ropita, pañales, el carrito, la bolsa, el chupete… ¡el chupete! Cómo elegir el chupete del bebé es de esas que te puede parecer complicada. ¿Por qué? Porque más allá del diseño, se abre ante ti un mundo de posibilidades. Tallas, materiales, tipos de tetina, son muchas cosas nuevas que quizá no conozcas y te suenen a chino. En el artículo de hoy vamos a contártelo todo.

¿Qué es un chupete?

Los bebés nacen con un intenso instinto de succión. Este instinto no solo les ayuda a sobrevivir sino que también les calma. Y como decíamos es muy potente, por eso se inventaron los chupetes: para que el bebé pudiera calmarse cuando le ocurriera algo.

¿Cuáles son las partes de un chupete?

El chupete está compuesto por diferentes partes todas ellas igual de importantes. ¿Sabes cuáles son? Algunas seguro que te suenan y conoces perfectamente su función, pero puede que otras te resulten más desconocidas.

La tetina del chupete

La tetina es la parte que entra dentro de la boca del bebé. Puedes encontrarla con diferentes formas, materiales y tallas.

En cuanto a la forma de la tetina, encontrarás:

  • La tetina anatómica es la que simula la forma del pezón materno durante la succión.
  • Tetina fisiológica es plana y simétrica y siempre queda colocada correctamente en la boca. Ejerce una presión mínima sobre el paladar.
  • La tetina redonda o de cereza que es más voluminosa y tiene forma esférica.

Las tetinas pueden ser de dos materiales: 

  • Tetina de látex. El látex es un producto 100% natural de color ámbar. Este material es resistente, blando y muy elástico. Es higroscópico, lo que quiere decir que absorbe el agua y retiene olores, por lo que es necesario sustituirlo cada mes y medio. Este tipo de tetina muestra alteraciones con el uso y las esterilizaciones.
  • Tetina de silicona. La silicona es un producto químico de color blanco transparente. No absorbe olores ni sabores. No varía el tamaño con el uso aunque tiende a adoptar el color de los alimentos con los que entra en contacto. Es muy resistente, pero menos flexible y si se rasga puede llegar a estropearse. Es menos adecuado para niños a los que ya se les han despuntado los primeros dientes.

¿Qué tetina es la mejor para mi bebé? No se puede decir que uno u otro material sean mejores, tienen características diferentes y ambos son adecuados. La elección dependerá del que le guste a tu bebé.

El tamaño del paladar del bebé cambia según va creciendo, por eso encontrarás diferentes tallas. Dependiendo del chupete, en Suavinex disponemos de las siguientes:

  • -2/4 o 0/6 para bebés prematuros y recién nacidos.
  • 4/18 o 6/18
  • +18 para los bebés más mayorcitos

La arandela del chupete

Cada una de las arandelas Suavinex tiene una función y diferentes características.

  • Arandela Fusion, su tamaño reducido minimiza el contacto con la superficie de la piel. La talla -2/4 es ideal para bebés recién nacidos.
  • Arandela Evolution: incorpora un canal de circulación interior que ayuda a expulsar la saliva. Evita irritaciones en la zona peribucal.
  • Arandela látex: fabricada de una sola pieza de caucho natural. Ideal para dormir.
  • Arandela silicona: fabricada de una sola pieza de silicona. Ideal para dormir. 

¿Cómo elegir el chupete del bebé?

Ahora que conoces todas las partes del chupete ha llegado el momento de la verdad: elegir el chupete de tu bebé.

Lo primero que debes tener en cuenta es que reúna todas las medidas de seguridad necesarias. Los chupetes de Suavinex cumplen con todas las normas establecidas por la legislación vigente y siguen unos estrictos controles de seguridad.

Al comprarlos asegúrate de elegir la talla adecuada para tu bebé. Fíjate siempre en la caja del chupete, ahí encontrarás el dato que necesitas. Puede ocurrir que veas que tu bebé hace fuerza con la boquita, como si quisiera sujetarlo, eso es debido a que la talla le está pequeña. Si, por el contrario, notas que hace como arcadas, la talla del chupete es grande para él.

¿Cuándo debo cambiar el chupete?

Se recomienda cambiar el chupete cada mes y medio o dos meses o ante cualquier signo de deterioro. Antes de ofrecérselo a tu bebé, revísalo y comprueba que está todo en orden.

¿Estás listo para elegir el chupete de tu bebé?

Tetina Zerø.Zerø™: simula el pezón materno como nunca antes

Tetina Zerø.Zerø™: simula el pezón materno como nunca antes

biberon anticolico Suavinex tamaños tetina Zerø.Zerø™El biberón anticólico Zerø.Zerø™ es único por muchos motivos, pero el que salta a la vista es la tetina. Su parecido con el pecho materno no es casual, ya que está pensado para minimizar la confusión tetina pezón. ¿Sabes cómo? Te contamos por qué la tetina Suavinex Zerø.Zerø™ es la mejor opción para tu bebé.

Lactancia mixta, todas las claves

Lactancia mixta, todas las claves

lactancia mixtaEntre las diferentes opciones para alimentar a tu bebé, se encuentra la lactancia mixta. Aunque sea más habitual escuchar hablar de lactancia materna exclusiva o lactancia con biberón, también existe esta tercera opción. Te contamos en qué consiste.

¿Qué es la lactancia mixta?

La lactancia mixta es aquella en la que se combinan la lactancia materna y la lactancia con leche de fórmula. Aunque es muy habitual, no suele ser la opción inicial elegida por las madres para alimentar a sus bebés, que suelen elegir darles pecho o biberón de forma exclusiva. Pero las mujeres que encuentran problemas a la hora de dar el pecho comienzan a dar alguna toma con biberón dando así comienzo a la lactancia mixta.

lactancia mixta con biberón¿Cuándo se puede iniciar la lactancia mixta?

La Organización Mundial de la salud (OMS) recomienda la lactancia materna como forma de alimentación preferente para los recién nacidos, y en combinación con alimentos hasta al menos los 2 años. Pero esto no siempre es posible. Por eso se desarrollaron leches de fórmula adecuadas a las necesidades y características de los recién nacidos. La lactancia mixta, por tanto, se puede comenzar desde que el bebé nace el bebé.

Otro de los motivos que suelen derivar en una lactancia mixta es que el bebé no coja peso. Aunque se puede suplementar con leche materna, ofreciéndole leche materna extraída, hay pocas mujeres que lo sepan y se suele hacer con leche de fórmula.

lactancia mixta leche maternaLa lactancia mixta acostumbra a convertirse en una lactancia con biberón en exclusiva. ¿Por qué? Cuánto más mama el bebé, más leche produce la madre. En el caso de la lactancia mixta, cuando se van sustituyendo tomas, la producción puede disminuir hasta casi desaparecer.

Consejos para alimentar a tu bebé con lactancia mixta

Si vas a iniciarte en la lactancia mixta, conviene que tengas en cuenta algunos aspectos:

  • Si necesitas suplementar en la misma toma, ofrece siempre primero el pecho, y después el biberón.
  • Elige una tetina que haga que los músculos de la boca del bebé trabajen de la misma manera que lo hacen en el pecho materno. La tetina Zerø.Zerø™ de Suavinex está pensada especialmente para la lactancia mixta.
  • De la misma manera, intenta mantener bastantes tomas de pecho, por lo que comentábamos acerca de la relación succión – producción.
  • Cuando prepares el biberón, sigue siempre las indicaciones recogidas en el envase de la leche de fórmula. Pon la proporción de cacitos y agua exacta.
  • Prueba el Método Kassing, que consiste en dar el biberón con el bebé en postura vertical, casi como si le estuvieras dando el pecho. El biberón estará casi en horizontal. Esto hace que el flujo de leche sea más lento y parecido al del pecho.
  • Recuerda respetar la saciedad del bebé, tanto al pecho, como al biberón y que es él o ella quien marca cuando ya no quiere seguir comiendo.

lactancia mixtaLa lactancia mixta, además, permite que otros miembros de la familia puedan alimentar al bebé, lo que da cierta libertad a la madre, si es lo que ella quiere. En cualquier caso, se trata de una decisión que debe tomar cada mujer, teniendo en cuenta sus circunstancias.

¿Cómo alimentas a tu bebé? ¿Habéis probado la lactancia mixta? 

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Para una mujer que está esperando un bebé, el parto es como una primera cita: un momento que se espera con nervios e ilusión. Va a conocer a una de las personas más importantes de su vida: su bebé. Y, al igual se hace en una cita, hay que llegar a ese momento preparada. Eso incluye conocer cuáles son las etapas del parto y qué va a pasar en cada una de ellas. ¿Qué ocurre en el expulsivo? ¿Cuál es su duración?

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